My Family: las placas de identificación con más personalidad para tu perro
Confieso que soy fan absoluta de las placas de My Family. Y no lo digo desde ayer: llevamos años vendiéndolas en la tienda y siguen siendo el detalle que más ilusión hace regalar cuando alguien acaba de traer un perro a casa. Son pequeñas, cuestan menos que un abrigo, se pueden personalizar sin coste, y aciertan siempre. No hay dueño de perro que reciba una chapita de My Family y no se emocione.
En este artículo te cuento por qué son especiales, qué colecciones tenemos en tienda y cómo elegir la que mejor encaje con tu perro (o con el perro de la persona a la que quieres hacer un regalo).
Por qué las chapas My Family no son «una chapita cualquiera»
My Family es una marca italiana con tradición orfebre de verdad. Lo que fabrican no son las típicas placas troqueladas y grabadas que ves en cualquier sitio, sino piezas esmaltadas a mano en materiales hipoalergénicos, con acabados que se notan al tacto y a la vista. Cuando abres una chapa My Family por primera vez y la comparas con una placa genérica de bazar, la diferencia es evidente: brillo, color, definición del dibujo, peso. Es una prenda, no un accesorio de emergencia.
Y hay tres cosas más que las hacen especiales:
- El esmalte a mano. Cada placa se pinta manualmente, así que aunque compres el mismo modelo dos veces, cada una tiene su pequeña singularidad. Es artesanía industrial de la buena.
- La personalización sin coste. Todas las chapas se pueden grabar por detrás con el nombre del perro y el teléfono del dueño. Gratis. Sin cargo extra, sin trámites raros. Se pide en la ficha del producto y llega ya grabada.
- El catálogo enorme. En tienda tenemos 77 modelos activos y My Family en Italia trabaja con cientos de líneas. Hay tanto para cualquier gusto —clásico, divertido, elegante, colorista, con brillos— que es raro no encontrar la placa perfecta para un perro concreto.
Placa vs chip: por qué la placa es la que de verdad te devuelve al perro
Antes de meterme con las colecciones, quiero dejar clara una cosa que en tienda repetimos mucho porque hay gente que la pasa por alto. Sí, todos los perros deben llevar el microchip por ley y es lo que identifica al perro oficialmente. Pero el chip no se lee a simple vista. Si tu perro se escapa y alguien lo encuentra, esa persona tiene que llevarlo a una clínica veterinaria, a la policía o a una protectora para que le pasen el lector y accedan a tus datos. Y eso —con suerte— pasa en horas, no en minutos. Muchas veces pasa al día siguiente. Y algunas veces, sencillamente, no pasa.
La placa hace otra cosa. La placa cuelga del collar, tiene tu teléfono a la vista y cualquiera que se encuentre al perro te está llamando en dos minutos. Es la diferencia entre que te devuelvan al perro esa misma tarde o que se pierda un día entero por ahí. Por eso la placa no es un accesorio decorativo: es la primera línea de identificación real y funciona incluso a las dos de la mañana, cuando ninguna clínica está abierta.
Chip y placa no son excluyentes. Son complementarios y los dos son necesarios. Pero si tuviera que quedarme con uno operativo en el momento en que el perro se pierde, sería la placa.
Nuestras colecciones favoritas de My Family en 2026
Entre todas las líneas de My Family, hay unas cuantas que en tienda vendemos especialmente bien y que solemos recomendar según el perfil del perro o del dueño.
Colección Friends: la raza de tu perro, en placa

Es la reina para los que tienen una raza definida. Son chapitas con la cara de la raza esmaltada a mano en el frente: teckel marrón, teckel arlequín, chihuahua, corgi, boston terrier, bichon maltés, pomerania, caniche, lebrel afgano, perro de aguas, bulldog francés, cocker, yorkie… hay decenas de razas cubiertas, y de la mayoría hay varias variantes de color para reflejar la mezcla concreta de tu perro. Es el regalo que hace pupila cuando alguien tiene un teckel de color y le llega la placa con la misma carita. Total identificación.
Colección Food y Charms: para dueños con sentido del humor

Aquí entra la parte más divertida del catálogo. Las Food son chapas con forma de comida: aguacate, sushi, croissant, café, sandía, cerezas, limón. Y las Charms son formas variadas —relámpago, estrella, mariposa, corazón—. Son ideales para regalar a alguien con estilo, con humor o simplemente con un rollo más juvenil. Y funcionan muy bien también para perros pequeños porque los tamaños de la placa son proporcionados.
Colección Basic y Rainbow: el clásico que nunca falla

La opción atemporal y más discreta. La Basic hueso y la Basic círculo están en dorado, plateado y varios colores lisos. Simples, elegantes, perfectas para un perro con collar de piel o para quien prefiere que la placa no llame la atención pero sí cumpla su función. Y la Rainbow —hueso multicolor— es la versión con un guiño de color que le encanta a la gente más colorista.
Cómo se personaliza (y por qué es lo mejor de todo)
Aquí está la magia. Cuando compras una chapa My Family en la tienda online, en la propia ficha del producto tienes un campo para escribir dos datos: el nombre de tu perro y un teléfono de contacto. Ya está. Nosotras nos ocupamos del grabado y la placa llega a tu casa con esos datos en la parte trasera, limpios y bien grabados.
Un par de consejos prácticos que damos siempre en tienda:
- Pon un teléfono que responda siempre. Si alguien encuentra a tu perro, esa placa es el primer contacto. Mucho mejor tu móvil que el fijo de casa.
- Nombre corto o el diminutivo que usáis. Si tu perro se llama «Balthazar de la Torrija III», mejor «Balta». Ocupa menos y es lo que gritarás en la calle si se te escapa.
- Considera añadir «CHIP» si tiene microchip. Algunos clientes lo hacen para dejar claro que el perro está identificado oficialmente. Es opcional pero ayuda.
La placa como regalo: por qué acierta siempre
Es el regalo más agradecido que hemos vendido nunca. Y tiene toda la lógica: es personal (lleva el nombre del perro), tiene utilidad real (identificación en la calle), es bonita, no ocupa espacio en casa, y no depende de la talla del perro. Da igual que sea un chihuahua o un pastor alemán —la placa cuelga del collar y ya.
Es especialmente buena idea de regalo para:
- Personas que acaban de adoptar o comprar un perro y todavía no le han hecho placa.
- Amigos con perros de raza definida —la Friends de su raza tiene un factor sorpresa enorme.
- Regalos para el «Día del cumpleaños del perro» —cada vez lo celebra más gente, y una placa nueva es un detalle simbólico precioso.
- Detalles para acompañar un collar o un arnés en un regalo mayor.
- La típica situación de «voy a casa de mis amigos que acaban de tener perrito y quiero llevar algo».
Y una cosa importante: si dudas del nombre o los datos, en tienda podemos grabar tarjetas regalo por el importe que quieras, y luego el dueño elige el modelo y añade los datos. Así el regalo llega igual sin riesgo de equivocarse.
En resumen: por qué My Family es diferente
- Placa = teléfono a la vista. Chip = tienes que llevarlo al veterinario para que lo lean. Los dos son necesarios, pero la placa es la que devuelve al perro en minutos, no en horas.
- Marca italiana con tradición orfebre — no una placa cualquiera.
- Esmaltada a mano, materiales hipoalergénicos.
- Personalización gratuita con nombre + teléfono en la parte trasera.
- En tienda tenemos 77 modelos: Friends (razas), Food, Charms, Basic y Rainbow.
- Regalo con acierto asegurado — personal, útil y bonito.
- Envíos en 24-72h a toda España.
Puedes ver toda la colección en la página de la marca My Family en Mascoboutique o navegar por forma en las categorías de chapas de identificación: hueso, círculo, razas u otras formas. Si necesitas ayuda para elegir, escríbenos por WhatsApp y te asesoramos con la que mejor pega con tu perro.
Sobre la autora
Mar es la fundadora de Mascoboutique. Lo que empezó como una idea para vestir y equipar a la nuestra se convirtió, con los años, en una boutique de referencia en Madrid para familias con perros. Cada producto que entra en la tienda pasa antes por sus manos: prueba materiales, mira acabados, imagina al perro que lo va a llevar. Con las chapas de My Family el criterio es especialmente exigente porque son un detalle que se ve, se toca y —muchas veces— se regala. Aquí no recomendamos lo que se vende mejor, sino lo que ella misma le pondría a su perro.







